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Universidad Autónoma de la Ciudad de México

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Jornadas Multidisciplinarias sobre Patrimonio Industrial

En este número

En esta ocasión contamos con un texto del profesor investigador Ernesto Aréchiga Córdoba sobre la desecación de los ríos de la Ciudad de México a lo largo de la historia de esta urbe. Dicho texto fue dividido en dos partes, en esta edición se encuentra la primera y para el siguiente tendremos la conclusión. Decidimos ilustrar este artículo con archivo histórico para dar una mejor idea de cómo era nuestra ciudad y los múltiples ríos que la recorrían. 

En la portada utilizamos una litografía de Ernest Wardsworth Garita de La Viga de principios del siglo XX. 

En la contraportada hemos incluido también un cartel de nuestra convocatoria de nuevo ingreso 2019.

Coordinación de Comunicación

Página 04

Página 19

Índice

Género: conceptos y teoría

Página 07

Página 10

Ríos y lagos por asfalto. Parte 1

Página 16

Corte y queda, miradas sociales a las narrativas cinematográficas

Los cuerpos, territorios en disputa

Página 22

Viscicitudes del filosofar contemporáneo

Página 26

Y tú, ¿cómo vives la discapacidad?

Jornadas Multidisciplinarias sobre Patrimonio Industrial
                                             Por: Dolores Luna

Con la conferencia Experiencia de la Arqueología industrial en Europa, se dieron por clausuradas las Jornadas Multidisciplinarias sobre Patrimonio Industrial, en la que Juan Manuel Cano Sanchiz explicó las técnicas para preservar un yacimiento industrial.

En el auditorio Mariano García Viveros del plantel Centro Histórico, Cano Sanchiz -investigador del Institute for Cultural Heritage and History of Science and Technology, Beijing, China- señaló que los mapas con escalas son parte de las herramientas en que se apoya el arqueólogo industrial, así como el uso de herramientas visuales cartográficas o información geográfica "que pueden traer al momento actual y rastrear la presencia en el terreno en que estuvieron", para lo cual mostró imágenes de la red ferroviaria de Sao Paulo.

Añadió que la fotografía es una fuente para entender el pasado industrial, y ejemplificó con imágenes de Córdoba (España) a principios del siglo XX y otra del XXI, en donde, en el mismo espacio, se pueden ver grandes diferencias, pues ahora no existe el río ni las pocas industrias que originalmente se encontraban; actualmente es una ciudad turística y de servicios. El investigador definió ésta transformación como una desindustrialización y dijo que las imágenes permiten entender las transformaciones que ese lugar ha tenido.

"Las fotos no sólo nos hablan de edificios y parques, sino de la transformación social, las formas de trabajo en la sociedad industrial".

Indicó que, para los arqueólogos contemporáneos, las fuentes orales y materiales son herramientas fundamentales, de estas últimas mostró fotografías de casas, máquinas de escribir, vías ferroviarias, viviendas obreras, un oficina de cobro, una turbina y paisajes.
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Analizando las imágenes de un complejo textil, mencionó: "En el paisaje -desde la perspectiva arqueológica industrial- se deben observar las fuentes de energía, materias primas, comunicaciones, mano de obra, modelos de distribución, así como el paisaje lineal de ríos navegables (así trasladaban el algodón), el paisaje ferroviario y minero. En dicho complejo textil el río es fundamental, pues es fuente de energía y de distribución, así como vía de comunicación".

Cano Sanchiz señaló que la protección al yacimiento industrial es importante para el arqueólogo, así como la principal herramienta para entender el uso del espacio en el aspecto de territorialidad; "es el caminar por el lugar y ver cómo aparecen los distintos materiales y lo que se encuentra se anota y permite entender cuál fue el uso del suelo en el pasado".

Así es como logran ver la estructura (muros), estratos (capas de tierra) y la interfase (es lo intermedio, que es una unidad no física que necesitan para ordenar en el tiempo). "Cuando un arqueólogo hace una excavación, lo que hace es identificar las distintas unidades estratigráficas que componen el yacimiento y ordenarlas secuencialmente en el tiempo, prestando atención a sus relaciones físicas; con eso se crea la matriz de Harris, que es una representación esquemática visual muy simple, una cronología relativa del yacimiento, porque sólo hay tres niveles de información: lo que está abajo es anterior a lo que está encima, lo que está encima es posterior a lo que está debajo y lo que está en el mismo nivel es contemporáneo".

Precisó que una excavación arqueológica no es desenterrar cosas, sino entender cómo el yacimiento se formó, utilizando las herramientas de estratigrafía y la matriz de Harris. "Excavar es destruir, por eso un yacimiento sólo se puede excavar una vez. La excavación es el último recurso, por eso hay que registrar todo, sistematizar los datos, porque pueden desaparecer, pueden quedar los objetos, pero éstos -sin contexto- pierden significado. Con este tipo de registros se pretende conservar esta contextualidad. Por eso es importante y fundamental en la arqueología".

Añadió que la arqueología en yacimientos industriales no es frecuente y la Universidad Técnica de Michigan es de las pocas en el mundo que ofrece un curso sobre arqueología y patrimonio industrial.  

El investigador dijo que, con la arqueología de la arquitectura, se trata de comprender las unidades que componen el edificio o yacimiento y mostró imágenes de vías ferroviarias y de una fábrica en Sao Paulo, que, por medio de la interfase, se logró ver la ampliación de la altura que hicieron, o sea, la modificación a ese edificio, pues hubo añadidos a la original.

Recalcó que la fase más importante es la del registro del espacio industrial para preservar, los elementos básicos son: huellas de maquinaria, elementos de tecnología, elementos de medición y cámara fotográfica; explicó cómo hacer fotografía arqueológica, al tiempo que recomendó la lectura del libro Grace´s Guide to British Industrial History.

El académico mencionó que en la publicidad se puede encontrar información valiosa, pues nos permite conocer el contexto social y cultural, así como el tipo de sociedad que lo consumía y cómo la fábrica modificó la vida de las personas, para lo cual mostró ejemplos de anuncios de la fábrica de jabón El Sol y de las aspiradoras Hoover.

Mencionó el arte como fuente documental, pues hay paisajes urbanos con fábricas, como Los muelles de Cardiff, pintura de Walden de 1896, o El tren, de Pannaggi en 1922.

De igual manera, mencionó que el cine es parte del patrimonio documental, como el caso de los hermanos Lumiere (1895) "padres del cine europeo, que se interesaron en los espacios industriales, de hecho su primera película es sobre los obreros saliendo de las fábricas. El tren llegando a la estación. La gente gritó en la sala, porque pensó que los iba a arrollar. No habían visto imágenes en movimiento", apuntó el académico, en su conferencia.

Finalmente, Ricardo Gómez Magaña -académico de la UACM e integrante del Comité Mexicano para la Conservación del Patrimonio Industrial- indicó que el tema del patrimonio industrial es muy amplio, pues implica cultura, patrimonio material e inmaterial,  procesos de producción, ciencia, técnica y arte, además de economía. 

Mencionó que la gestión del Patrimonio Industrial precisa de identificar-proteger-registrar-conservar-restaurar-difundirlo; al tiempo que mostró fotografías del Museo Numismático Nacional (Casa de Moneda) en las que se ven trabajadores en la fundición de monedas.

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Género: conceptos y teoría
                                             Por: Margarita López 

"A lo largo de la historia, a las mujeres siempre nos han cuestionado nuestra inteligencia, en la antigüedad, si eran sabias, eran depravadas, por lo tanto eran brujas y las quemaban, pero si no eran sabias, no valían porque eran poco inteligentes", comentó Nayeli Citlali Navarro, Maestra en Ciencias Políticas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), en el marco de las actividades del Día Internacional de la Mujer, que organizó la UACM en el Centro Cultural Casa Talavera, conjuntamente con el Colectivo Circuito Ocho, integrado por Meztli Valdez, Angélica Arias, Karime Salgado, María Trinidad Hernández, Melisa Yepez, con la participación y apoyo de estudiantes y egresadas de la licenciatura en Arte y Patrimonio Cultural de la UACM.

Navarro puntualizó que la idea de la construcción de las mujeres y de los hombres se ha venido erigiendo a lo largo de la historia. "Por ejemplo, Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, decía que la anatomía es el destino, las niñas sufren toda la vida del trauma de la envidia del pene, tras descubrir que están anatómicamente incompletas, en la antigua Grecia creían que las mujeres éramos hombres incompletos, que no habíamos alcanzado nuestro desarrollo biológico y genética al cien por ciento, pensaban que el clítoris era un pene atrofiado y que los testículos no se habían terminado de hacer, por eso en vez de sacar espermatozoides, sacábamos leche por los pezones, la idea era que las mujeres éramos hombres incompletos, por tanto éramos rechazadas"

 
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"Si no reflexionamos sobre la disparidad salarial entre hombres y mujeres por la misma actividad, no entenderemos qué es la desigualdad, incluso no se puede hablar de democracia si no hay participación activa de las mujeres, en ese sentido, la perspectiva de género ayuda a entender la democracia", precisó Navarro.

"El género es un conjunto de creencias, percepciones y atribuciones que nos construyen socialmente, tomando la diferencia sexual como nuestra base, el género te dice lo que tienes que ser y hacer para ser aceptado socialmente, si eres mujer que tiene vagina, tienes que hacer y comportarte de determinada forma, si no nos comportamos de esa manera, entonces las mujeres somos unas cualquieras; si los hombres no se comportan dentro de lo esperado por la convención social son, maricones, jotos, mayates, etc" profundizó la ponente.

El feminismo, dijo Navarro, es una reivindicación de derechos, es la lucha por la justicia, no es combatir, es luchar por una cultura de la paz, recordar que ciento veinte mujeres murieron a manos de la policía por buscar justicia en su salario, por el mismo trabajo donde en una fábrica les pagaban la mitad del sueldo que los hombres, mientras que a otras las quemaron vivas.  

"El feminismo nos ha ayudado a obtener derechos, de los que ahora podemos gozar, el derecho a un trabajo digno, salarial, a divorciarnos, a opinar, a ser ciudadanas, en 1953 se reconoce el sufragio femenino. El 8 de marzo no es un día de festejo, sino un día de lucha por la igualdad de nuestros derechos. El feminismo no solo ha luchado por el derecho de las mujeres, también ha luchado por derechos raciales, del movimiento LGTTB, etc.", finalizó su ponencia Navarro.  
Eurípides decía aborrecer a las mujeres sabias, que no viva bajo su techo la que sepa más que él y más de lo que conviene a una mujer; Moliere afirmaba que la mujer no necesita escritorio, tinta, papel, ni pluma, entre gente de buenas costumbres, el único que debe escribir en la casa es el marido; Voltaire que una mujer amablemente estúpida es una bendición del cielo; San Agustín mencionaba que es de orden natural entre los humanos que las mujeres estén sometidas al hombre, porque es justicia que la razón más débil se someta a la más fuerte; Santo Tomás de Aquino que las mujeres tienen un temperamento débil y razonamiento inestable. "Incluso Darwin decía que las mujeres éramos un pelo menos inteligente que los simios, porque ellos pensaban un poco más que nosotras, antes de la revolución francesa las mujeres éramos consideradas de menor rango que los esclavos" apuntó la ponente.

Navarro, fundadora y presidenta de la Asociación Civil AVANZAFEM, señaló que, como estas posiciones, hay muchas más, de allí la importancia de la perspectiva de género, "hombres y mujeres en la sociedad construimos nuestro imaginario y nuestra forma de ser, pensar y de comportarnos hacia afuera, a partir de percepciones de hechos, de ideas que nos han metido de qué somos o debemos ser, cómo comportarnos, qué valores tendríamos que tener en la sociedad".

La perspectiva de género, como método analítico, nos permite observar las diferencias sociales entre hombres y mujeres para identificar las causas, procesos y efectos que tienen en las sociedades estas diferencias, una vez que las detectamos, tenemos que proponer soluciones para que sea una sociedad más justa y más igualitaria, buscar la forma de que sea una mejor sociedad, "ya que en ésta, las mujeres estamos muy por debajo de la justicia, hay una impunidad terrible hacia nosotras, nueve mujeres estamos siendo asesinadas al día, el mes pasado fueron diez" añadió.

Ríos y lagos por asfalto, una historia mínima de la desecación de la cuenca de México
       Por: Ernesto Aréchiga Córdoba

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Anda el paseante en la ciudad de México caminando sobre ríos: del río de la Magdalena al río Mixcoac, del río Churubusco al canal de Apatlaco, del canal de la Viga al río de la Piedad, del río San Joaquín al del Consulado, del canal de Miramontes al canal Nacional. Un despistado forastero podría imaginar la existencia de vías acuáticas que cruzan el corazón de la ciudad y, sin embargo, muy pronto se encontraría con una realidad de puro asfalto.

De los ríos tal parece que no quedan sino el nombre y las venas de pavimento por las que transitan hoy en día millones de autos. Sin embargo, debajo de esas avenidas que llevan nombre de canales y ríos, casi siempre hay un tubo que conduce las aguas de esas vertientes, mezcladas con las desechadas por hogares, comercios e industrias a lo largo y ancho del entramado urbano. Entonces, esos ríos aún existen pero, entubados bajo tierra, son conductos de aguas negras, mientras que, sobre la superficie, se movilizan las personas en camiones, automóviles, motocicletas, bicicletas o a pie.

Hemos dividido el texto en dos partes para facilitar su lectura. En el próximo número publicaremos la continuación y parte final. 

Vivimos en una cuenca que ha sido modificada radicalmente por obra humana a lo largo de los siglos y de manera muy especial durante la última centuria.  No obstante, hay realidades geográficas que ni la voraz urbanización ni la soberbia antropocéntrica han podido modificar. Rodeada por un amplio coro de montañas, la cuenca tiene en su parte baja un lecho bastante uniforme, ubicado en una altitud no mayor de 2,250 metros sobre nivel del mar. En ese lecho se erige una buena parte de la ciudad actual, sobre lo que antiguamente fuera un sistema lacustre que cubría una superficie aproximada de 1,100 km2. De las alturas de las montañas descienden, hasta el día de hoy, 14 cursos de agua perennes, nutridos por manantiales que fluyen las 24 horas del día, los 365 días del año. De las serranías del poniente bajan los ríos Magdalena, Santo Desierto-Mixcoac, Tacubaya, Tlalnepantla, Hondo, San Javier, los Remedios, San Ildefonso, La Colmena, Cuautitlán y Tepotzotlán. Desde los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl fluyen los ríos de Ameca y San Rafael-La Compañía. Existen otros 30 ríos que bajan hacia la cuenca, pero son corrientes de temporal, es decir, llevan agua sólo cuando llueve en suficiencia, generalmente en un lapso de cuatro a cinco meses, que conforma nuestra época de lluvias.

No hay que exagerar al imaginar nuestro conjunto hidrográfico. No eran ríos de grandes caudales, ni de extensas longitudes como el Amazonas o el Nilo, ni siquiera un Sena o un Támesis. Pero tampoco hay que minimizar: en esta cuenca la precipitación pluvial oscila entre los 5,300 a los 6,500 millones de metros cúbicos al año y aunque un 75% de esta agua se evapora, el resto se infiltra o corre a través de los cauces naturales o artificiales que existen.

Este sistema de ríos perennes y temporales, aumentado por una gran cantidad de manantiales situados en la parte baja de la cuenca, aportó durante siglos el caudal suficiente para formar el extenso conjunto de lagos mencionado líneas arriba y que fue la base material

para el desarrollo de una gran civilización, formada por los pueblos nahuas y representada típicamente por los mexica-tlatelolca por haberse constituido en el grupo dominante en la cuenca y más allá, durante los últimos cien años antes de la llegada de los españoles a estas regiones en 1519.

Y sí que debió ser formidable el paisaje que presentaba ese conjunto lacustre, con decenas de poblados ubicados en sus riberas y una gran ciudad levantada a la mitad del lago. Bernal Díaz del Castillo, el más conocido de los cronistas de la conquista, soldado que venía con las tropas de Cortés, narra la fascinación que les produjo esa vista, al punto de que creían estar viendo "cosas de encantamiento", reconociendo en el conjunto de Tenochtitlan y Tlaltelolco una ciudad comparable y quizá mejor organizada en múltiples aspectos a cualquiera de las grandes ciudades europeas de la época.

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La ciudad de México tuvo su posibilidad, origen y desarrollo en dicho sistema hidrográfico y su historia está ligada indisolublemente a los destinos del agua en esta región. Sin embargo, hemos cambiado drásticamente ese paisaje, así como todo el conjunto hidrográfico que lo caracterizaba. Hacer la historia de esos cambios, identificar los orígenes, las causas y los actores no es cosa fácil. Digamos que no ha sido voluntad de una sola persona, ni de una sola generación y ni siquiera ha dependido del enfoque ideológico de los grupos que han dominado el Estado mexicano en uno u otro momento, aunque tal vez existe un paradigma predominante en la ingeniería desarrollada para el control de la hidrografía. A menudo se refieren las palabras de Alejandro de Humboldt, célebre sabio alemán que recorrió Nueva España a finales del siglo XVIII, quien al referirse al valle de México declaró que los españoles habían tratado al agua como a una enemiga a vencer, desaprovechando un recurso que tenía amplias potencialidades.

A partir de sus palabras, citadas como argumento de autoridad, se infiere que los pueblos prehispánicos vieron al agua como una aliada, mientras que los españoles actuaron en su contra y son de cierto modo los culpables de la situación que enfrentamos en la actualidad: un valle lacustre sin agua, una gran cuenca hidrográfica desecada, cubierta en gran parte por asfalto. Pero no hay que olvidar en primer lugar que nuestros antepasados indígenas intervinieron y alteraron el sistema de ríos y lagos para adaptarlo a sus propios fines. Erigieron diques calzada no solo para transitar por caminos de tierra sobre el agua, sino para separar y contener las aguas. Así dividieron el gran lago del sur en dos partes, el lago de Chalco y el lago de Xochimilco, separados por la calzada que tenía en su centro a la isla de Tláhuac. De la misma manera, dividieron el lago de Texcoco con un gran dique o albarradón de más de 13 kilómetros que corría de norte a sur, desde Aztacualco, ubicado muy cerca del cerro del Tepeyac, hasta Iztapalapa, en las estribaciones del cerro de la Estrella. Al poniente quedó el llamado lago de México, donde se formó la ciudad de Mexico Tenochtitlan-Mexico Tlaltelolco. Las chinampas fueron la solución tecnológica más adecuada a las condiciones naturales de este valle para tener producciones alimentarias de dos a tres cosechas al año, quizá uno de los más eficientes sistemas de cultivo a nivel mundial, pero, por necesidad, fueron una invasión humana sobre el lago, significaron llevar el sembradío al agua, en lugar de trasladar agua al sembradío.

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Es evidente que ninguna de esas intervenciones dejó intacto al medio natural. No obstante, es verdad que a partir de 1521 los españoles introdujeron diferentes formas de concebir la relación entre ser humano y naturaleza, utilizaron tecnologías concebidas para otras latitudes, trajeron animales de cría que no existían en estos lares y desarrollaron sistemas de construcción que se impusieron a fuerzas a las condiciones del medio lacustre. Múltiples testimonios dan cuenta de las transformaciones ocurridas entre el siglo XVI y el siglo XVIII: la intensa deforestación en los montes para obtener madera de construcción y generar tierras para siembra y pastoreo, facilitaron la erosión, el arrastre de tierra y piedras hacia los lechos lacustres, elevando su piso. El lago de Texcoco se hizo menos profundo pero más extenso, mientras que el de México se perdió. En litografías y grabados del siglo XVII en adelante, se muestra a la ciudad de México no ya como una isla sino como una península atada a tierra firme por su costado poniente, hacia Chapultepec.

En la etapa colonial se llevó a cabo otro cambio radical en la cuenca con la construcción del túnel y tajo a cielo abierto de Nochistongo. Fue una obra de grandes magnitudes, realizada a pico y pala por los indios de los pueblos durante dos siglos. Miles de ellos perdieron la vida o dejaron su salud en esos trabajos hechos con el solo propósito de desviar el río más caudaloso de la cuenca: el cauce del río Cuautitlán fue conducido hacia el norte para desaguar hacia el río Tula. Fue la primera vez que la cuenca de México fue horadada y comenzó la política de desagüe y trasvase de sus aguas hacia otra cuenca. Esta obra y otras como el dique o albarradón de San Cristóbal, construido para separar y contener las aguas del lago de Xaltocan y el lago de San Cristóbal, en el norte, fueron hechas para defender a la ciudad de México de las inundaciones que de manera recurrente amenazaban con ahogar a la capital de Nueva España.



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Si el agua era enemiga a vencer, digamos que durante la época colonial la mayor parte de las obras fueron de carácter defensivo. Con el tajo de Nochistongo comenzó la auténtica ofensiva encaminada al desagüe de la cuenca de México, desarrollada en toda su amplitud a partir de la época independiente. A lo largo del siglo XIX, la idea de desaguar como única medida para salvar a la capital de México se convirtió en una verdadera obsesión para tirios y troyanos. Conservadores y liberales, monarquistas y republicanos, todos los gobiernos mantuvieron una preocupación constante en ese sentido, pero las propias condiciones políticas y económicas del país, signadas por guerras civiles, invasiones y cambios constantes en el gobierno, impidieron que la magna obra necesaria fuera realizada. Entre tanto, habida cuenta de que continuaban las inundaciones, se construyeron otras obras defensivas como el dique de Culhuacan para impedir que las aguas de los lagos del sur se desbordaran sobre la ciudad. Este dique tuvo la anchura y la trayectoria que sigue hoy en día la calzada Taxqueña. 

El argumento para promover el desagüe era el de siempre, el temor a las inundaciones. Pero se agregó otro más, el temor a las enfermedades epidémicas. Las epidemias de tifo en 1813 y de cólera en 1833 y 1850 fueron asociadas a la falta de desagüe. Mientras las aguas del valle de México no pudieran fluir libremente y ser descargadas hacia otra cuenca, los habitantes de la ciudad de México estarían condenados a morir o vivir enfermos, por la falta de movimiento de sus aguas residuales. Las heces humanas permanecían en la ciudad, en conductos incapaces de dar cauce a las aguas negras en tiempos de secas o desbordadas en tiempos de lluvias. Y, de cualquier forma, todos los desechos iban a dar al lago de Texcoco, identificado entonces como la auténtica letrina de la ciudad. El colmo, en épocas de muchas lluvias, este lago crecía tanto que sus aguas cargadas de materias orgánicas en descomposición inundaban las calles de la capital. Desde esa perspectiva, la gran ciudad de México parecía condenada a perecer bajo sus propias excretas. 

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El desagüe se volvió una obsesión, pero no hubo posibilidades reales de construirlo hasta que el régimen de Porfirio Díaz reunió las condiciones de paz social, autoritarismo, recuperación de crédito internacional, capitales y avances tecnológicos para hacerlo. La construcción de un gran canal de casi 50 kilómetros, un túnel de más de 10 y dos pares de compuertas, uno a cada lado del túnel, componen el sistema de desagüe porfiriano, que sigue en funciones hasta nuestros días. El desagüe significó la segunda horadación de la cuenca de México hacia el norte, esta vez para conducir directamente las aguas del lago de Texcoco: la letrina tuvo movimiento. El día de su inauguración Don Porfirio declaró que el Desagüe, así con mayúscula, era una demostración de que el hombre, el hombre era él por supuesto, era capaz de gobernar las aguas de este valle, de dominar a la naturaleza. Por varios motivos ha sido calificado como obra "fáustica", un "monumento de progreso" y una demostración práctica de la aseveración del pintor Goya acerca de que el sueño de la razón produce monstruos.

En síntesis, la obra funcionó bien por dos décadas y media. En 1925 llovió mucho y las inundaciones afectaron la zona central de la ciudad de México y los nuevos fraccionamientos que por entonces estaban desarrollándose hacia el sur y suroeste, a lo largo de las calzadas de San Antonio Abad, de la Piedad y hacia el sur de la calzada de la Reforma. Los ingenieros de la época pudieron constatar que el volumen de desalojo calculado para el gran canal tal vez no era suficiente para épocas de grandes lluvias, pero constataron algo peor: el piso de la ciudad se estaba hundiendo, como efecto del bombeo de agua del subsuelo utilizada para distribución en los hogares, negocios e industrias de la capital. Esto significaba que se estaba creando un desnivel en el que las alcantarillas empezaban a quedar por debajo del gran canal, de modo que la sola fuerza de gravedad comenzaba a resultar insuficiente. Algún día sería necesario bombear de manera permanente las aguas negras para que el canal estuviera en condiciones de desalojarlas, una contradicción enorme al propio sistema del desagüe.

En la década de los años 20 comenzó a multiplicarse un actor urbano que había aparecido a principios de siglo pero que hasta entonces había sido un lujo exclusivo para familias de mucho poder económico. En los veintes ya contamos con testimonios escritos y gráficos sobre los "fotingos", autos Ford modelo "T" adaptados como taxis colectivos que corrían veloces por calles y avenidas, inmisericordes con el peatón, ruidosos y contaminantes. Los fotingos eran más agiles y rápidos que la trajinera o el tranvía y, sobre todo, eran capaces de ir y venir casi por donde fuera, adaptándose de inmediato al proceso de expansión urbana que entonces se vivía con la formación de nuevas colonias, destinadas a dar cabida a un población local e inmigrante que se multiplicaba geométricamente.

En 1925, las autoridades municipales dieron la orden de entubar el canal de derivación y construir por encima una avenida que permitiera agilizar el tránsito de automotores entre el oriente y el poniente de la ciudad. 

Corte y queda, miradas sociales a las narrativas cinematográficas
                               Por Margarita López

En el marco de la inauguración del Seminario Corte y queda, miradas sociales a las narrativas cinematográficas, donde se exhibió la película La Tempestad, documental mexicano dirigida por Tatiana Huezo, cineasta mexicana-salvadoreña, quien estudió cine en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) y en la Universidad de Pompeu Fabra, Barcelona, España. Su obra narra la historia de dos mujeres víctimas de la impunidad en México, Miriam Carbajal, encarcelada injustamente por delincuencia organizada y tráfico de personas, y Adela Alvarado, artista circense que busca a su hija Mónica, desaparecida.  

"Huezo, quien es fotógrafa y editora, aborda el tema del crimen organizado y la justicia en México, la violencia en que nos vemos sumergidas constante y abrumadoramente", comentó María Fernanda Carrillo, profesora-investigadora de la Academia de Comunicación y Cultura de la UACM. El  largometraje de Tatiana Huezo fue seleccionado por la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas, para competir por el Premio Oscar (E.U.) y el Premio Goya, (España) 2018, además obtuvo el premio a la Mejor dirección, edición de 2017 del Ariel.

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"Para que una película, o cualquier cosa que hagamos en la vida, un ensayo, una charla, etc., llegue al corazón de la gente, tenemos que sentirlo profundamente, de lo contrario, no se transmite, si no sentimos lo que estamos diciendo, no llega a la gente; Tatiana Huezo siente mucho los procesos de las experiencias que retoma, trabaja muy de cerca con sus personajes, para la cineasta esta película es muy fuerte, porque está hablando de su amiga, una amiga muy cercana, de quien decide no mostrar su rosto", señaló Carrillo, quien también coordina el Laboratorio de Medios Audiovisuales, (LaMA) del Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales de la UACM.

"Es una directora que trabaja temas de memoria, de conflicto, en sus historias utiliza experiencias de mujeres, un estilo autoral, en este caso construye ese recorrido desde el norte de México, pasando por diferentes geografías, para llegar al sur, desde Matamoros, Tamaulipas a Tulum, Quintana Roo, que es el recorrido que hacen las protagonistas desde su salida de la cárcel".

"La intención es que nos subamos al camión donde va  Miriam y que pensemos que  podría ser  una de  nosotras que 

vamos saliendo de una experiencia así, llamar a un público a tomar ese lugar que nos hace tener como una ruptura emocional para poder escuchar todo lo que viene, es una cuestión de forma pero que impacta en el contenido, que impacta en como una persona puede llegar a sentir todo lo que ella está contando", dijo Carrillo.

"La propuesta de Huezo es muy cercana al cine poético, donde las imágenes logran construir las experiencias, sin que se ilustren; no así en los noticieros o en la televisión, donde constantemente vemos cómo la imagen tiene un uso ilustrativo, hablan del perro y muestran el perro, hablan de la pobreza y muestran el niño comiendo en la basura, el público solo recibe mensajes sonoros y visuales repetitivos", señaló Carrillo, quien explicó que en la investigación social se usa mucho la imagen ilustrativa porque ayuda a demostrar ciertos argumentos, pero en el caso del documental presentado es una imagen evocativa.

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Huezo eligió filmar en la temporada de lluvia porque permitía captar la niebla, el viento o el miedo, para acompañar la experiencia traumática que tienen estas mujeres al ver cómo asesinan a un muchacho. Son elementos dramáticos que nos ayudan a construir y a expresar en cierta forma que no es racional, que no es información, que las emociones y la complejidad de las relaciones humanas no se componen sólo de palabras.

"En esta película no solo se está contando la historia de dos mujeres pobres que sufren, pero en este caso, la cineasta, decide salir de ese código de la madre triste y muestra a dos mujeres que resisten, que se levantan y son capaces de estar en esta película, lo que es una decisión admirable", subrayó la investigadora.

Carrillo reflexionó sobre la importancia del trabajo de Huezo: "Es importante que este tipo de testimonios queden en la memoria colectiva. El cine es una manera de aportar a esa construcción de memorias, el valor de un testimonio que se puede captar en el cine es una manera de que estos testimonios puedan servir socialmente; estas dos experiencias que nos presenta Huezo son universales, ya que no solamente le suceden a ellas dos, incluso podríamos pensar que no solamente sucede en México, muestra dos casos de mujeres que han sido víctimas, que las vinculan con trata de personas, Huezo, señala la omisión y aquiescencia del Estado, ya que es responsable por tener conocimiento y no hacer nada".

Los documentales, a diferencia de la ficción, si impactan directamente en la vida de la gente, Miriam sigue siendo Miriam y Adela sigue siendo Adela, se acabó la película y ellas siguen siendo ellas, es la gran diferencia con el cine de ficciónn donde los personajes son construidos por profesionales que pueden interpretarlos, pero cuando acaba la película allí termina la historia, en este caso.

Radha López, del Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales, dijo que en la película se muestra un trabajo riguroso y una gran honestidad de Tatiana Huezo, al acercarse a este tema; en ambas historias la familia aparece como un elemento importante, estos personajes no están en la zona de confort, sino que la vida las pone contra la pared, que es cuando emergen y se sobreponen a esta realidad, en la película, no hay realismo mágico, los personajes y las imágenes son reales.

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La Meche: Un acercamiento a las realidades de las mujeres trabajadoras sexuales
                                                                  Por: Margarita López

La Coordinación de Difusión Cultural y Extensión Universitaria de la UACM y la organización Brigada Callejera, que tiene presencia en 27 Estados de la República Mexicana, y cuyo trabajo lo hace en las calles a través de grupos, presentaron en voz de las trabajadoras sexuales de La Merced sus realidades, así como el Informe México, cuya investigación fue coordinada por el Secretariado Internacional de la Alianza Global Contra la Trata de Mujeres, (The Global Alliance Against Traffic in Women, GAATW), participaron Nueva Zelandia, Tailandia, Canadá, Sudáfrica, España y México.

Las integrantes de esta organización, mujeres trabajadoras sexuales, activistas sociales, defensoras de derechos humanos, particularmente sexuales y reproductivos de mujeres de diferentes edades, de Puebla, Tlaxcala, Guerrero, Chiapas, Veracruz y Guanajuato y de migrantes de Honduras, Nicaragua, El Salvador y Colombia, plantearon su posicionamiento sobre el trabajo sexual: "Somos trabajadoras sexuales, sobrevivientes de trata, mujeres y hombres solidarios, que un día nos encontramos con una realidad que nos abrumó por la miseria humana, generada desde el poder y la riqueza concentrada en muy pocas manos".

Entre las y los integrantes de Brigada Callejera participaron la maestra Elvira Madrid Romero, fundadora y una de los pilares importantes de esta organización, Arlen Palestina Pandal, abogada y representante, y Jaime Montejo.  

Madrid Romero recordó que la organización surgió hace treinta años formada por estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, hizo memoria del trabajo del maestro Francisco Gómez, quien señalaba lo que actualmente está pasando: la explotación de la trabajadora sexual por una red de dueños de hoteles,  bares, cantinas, taxistas, inclusive las mismas autoridades se beneficiaban del trabajo de las trabajadoras sexuales.

"La Merced es la zona más grande de Latinoamérica donde se ejerce el trabajo sexual, hay alrededor de tres mil quinientas personas ejerciendo el trabajo. Sin embargo, las autoridades delegacionales solo dicen que hay doscientas, a las trabajadoras sexuales se les exigía un carnet de control sanitario, quienes no contaban con este carnet pagaban multas y si alguien salía con VIH, las autoridades les daban una credencial con su fotografía y la leyenda si estaban infectadas o no, que ampliaban y las pegaban en los hoteles", ahondó Madrid Romero y comentó que este hecho violaba los derechos humanos de las trabajadoras. "A través de la Brigada Callejera metimos a la cárcel a muchos de los padrotes".

El 75% de las trabajadoras ejercen el trabajo sexual para cubrir sus necesidades, el 25% son obligadas a ejercerlo, a muchas las engañan diciéndoles que se van a casar con ellas, a otras las roban de sus comunidades, muchas no tienen registro o fotografía, al denunciar, las familias no pueden comprobar su existencia, "son no nacidas," hecho que se agrava por la colusión de las autoridades con tratantes de blancas.

"En el 2012, las autoridades hicieron un operativo muy fuerte en la zona de La Merced, donde nos amparamos y ganamos el reconocimiento como trabajadoras sexuales no asalariadas, fue un gran triunfo, gracias a eso hemos seguido denunciando la situación; las

autoridades no quieren que se reconozca el trabajo sexual, porque se les va mucho dinero en  extorsiones a clientes y a trabajadoras que no están organizadas y no saben que no tienen que pagar impuestos, a los hoteleros porque les dicen que les fincarán responsabilidades de trata de personas" añadió la presentadora.

"Mientras vivamos en un país donde impere la impunidad esto va a seguir pasando, cuando las compañeras denunciaban se las llevaban tres meses a un refugio en contra de su voluntad, no le avisaban a sus familias y, cuando salían, volvían a la misma esquina porque no les daban alternativas reales, ahora Brigada Callejera ya no las deja solas", finalizó  Madrid Romero.

En el marco de las actividades de este importante encuentro entre las trabajadoras sexuales y la comunidad uacemita, se llevó a cabo la premiación de la exposición Miss Meche, Arte-Objeto, donde las trabajadoras plasmaron parte de su vida y las  acciones que han venido realizando, entre las siete obras que integran la exposición, Aoki obtuvo el primer lugar con su obra, Atrapa sueños. Mérida Ortiz  obtuvo otro premio por su trabajo sobre pornografía infantil. 

Aoki explicó que su obra consiste en una estrella de siete picos: "ésta no está terminada porque, desgraciadamente mi vida como trabajadora todavía no ha terminado, representa la violación de la que fui objeto cuando solamente era una niña, por uno de mis tíos paternos", explicó como otro pico representa a su primer pareja, con quien tuvo a sus hijos. Dijo que Brigada Callejera ha sido más que su familia y le ha ayudado a sacar adelante a sus hijos.

Mérida Ortiz representa  en su obra la violación que sufrió a sus dieciséis años, dijo que por ser una trabajadora sexual  su vida ha sido de persecución, discriminación, señalamientos y 

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maltratos. "Nadie sabe lo que hay detrás de nosotras en las esquinas, la política se ha encargado de señalar que todas somos víctimas de trata de blancas y que somos forzadas a ejercer el trabajo, pero no siempre es así, la mayoría lo hacemos por necesidad" dijo durante su turno al recibir el premio.

"En mi obra represento los operativos, donde nos acosan sexualmente, así como la muerte de muchas de mis compañeras, a quienes ahorcaron o quemaron vivas. Nos obligaban a hacernos la prueba del VIH, que servía para extorsionarnos y discriminarnos, nos encerraban hasta quince días en el famoso Torito, los de la camioneta obligaban a las chicas a tener sexo y, si se atrevían a denunciarlos, las amenazaban, les decían que por ser putas sus declaraciones no servían, los medios de comunicación distorsionan nuestras realidades", denunció al finalizar su presentación.
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para finalizar el evento, Arlen Palestina Pandal señaló la importancia de que los universitarios escuchen, de viva voz, lo que pasa fuera de sus aulas y la necesidad de que participen en la generación de un proceso político-social-académico, que les permita vincular su carrera con la realidad, "ya que vivimos en un modelo neoliberal, que tiene que modificarse, para hacer un cambio que genere mejores condiciones de vida".

Las y los participantes en el evento extendieron una invitación a la comunidad uacemita a acercarse a La Merced, y al Centro Cultural Casa Talavera (perteneciente a esta casa de estudios) para poder conocer más de cerca las problemáticas de la ciudad y las personas que en ella habitan, para así poder trabajar juntos y lograr un cambio permanente. 

 

      Vicisitudes del filosofar contemporáneo: fenomenología y hermenéutica
                                                    Por Dolores Luna

El Salón de Firmas del Palacio de Minería fue el escenario para la presentación del libro Vicisitudes del filosofar contemporáneo: fenomenología y hermenéutica, texto editado por la UACM y coordinado por el doctor Édgar Sandoval, académico de nuestra casa de estudios.

En el marco de la 40 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM) se efectuó la presentación del texto, en la que Sandoval señaló que la obra "trae dos filosofías vivas a diferencia de otras tantas, pues la fenomenología y la hermenéutica aparecen y se quedan esos 100 años del siglo XX y todavía lo que va del siglo XXI siguen presentes los debates, las controversias y las confrontaciones fenomenológicas y hermenéuticas".

Ante la audiencia, el académico dijo que la filosofía debe ser clara, precisa y recordó que Husserl (Edmund) hizo un llamado para que, en cuestiones de filosofía, todos deben ser principiantes e iniciar con ideas simples y después crear pensamientos más complejos.

Indicó que el texto que coordinó reúne una serie de intervenciones que se presentaron hace 11 años en el plantel San Lorenzo Tezonco sobre fenomenología y hermenéutica; para ello, invitó a quienes le parece son autoridades en esos temas, como lo son Antonio Zirión, quien ha traducido y corregido a José Gaos sobre la obra de Husserl.

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Sandoval mencionó que en este texto se recogen las controversias entre Antonio Zirión y Ángel Xolocotzi, pues el primero identifica lo que se tiene que hacer en la fenomenología y las tareas pendientes en el tema, y ambos cuestionan si la fenomenología es una filosofía que busca ir a las esencias, o si es una crítica a la psicología empírica y a la lógica formal; "En mi participación trato de esclarecerlo", apuntó. 

Además, colaboran Raymundo Mier; Román Alejandro Chávez Báez, "para que siga insistiendo e ilumine la pregunta sobre qué es la fenomenología; y Dolores Illescas, que se enfrenta a la misma pregunta ¿cómo podemos esclarecer a la fenomenología?".

En la segunda parte del volumen editado por la UACM, se encuentran las colaboraciones de Rosario Herrera, quien sostiene la relación entre hermenéutica y psicoanálisis, para lo cual "discute con dos hermeneutas: Paul Ricoeur y Mauricio Beuchot, e invita a este último a que le conteste por escrito (Ricoeur ya no vive). La crítica es que el psicoanálisis no es una hermenéutica".

Sandoval dijo que Mauricio Beuchot -en su respuesta a Rosario- reconoce que habrá que entender los términos en los cuales se está discutiendo "y creo que es propio de  la hermenéutica establecer puntos de contacto, puntos de analogía, puntos de acuerdo para tener discusiones sanas, no podemos discutir con visiones distintas de cada uno de los términos que están en juego en la discusión. Y se hizo el libro", dijo Sandoval.

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Reiteró que la fenomenología, al ser una filosofía viva, es contemporánea y presente en los debates de filosofía y ese puede ser un incentivo, añadió, para leer el libro.

Antes, Isela Peña, quien forma parte del Centro de Estudios de Interpretación y Significación (CEIS) de la UACM, señaló que el libro está ligado al Seminario de Semiótica y Fenomenología que desde hace más de una década congrega a los interesados a comprender y aprender el sentido de la fenomenología y de los procesos de significación.

La académica dijo que en el texto, Édgar Sandoval compila siete obras en torno de los planteamientos de Husserl (Edmund) organizados en dos bloques: fenomenología y hermenéutica, la actualidad de dos filosofías de acercamiento al psicoanálisis, así como  interpretación y diálogo.

Peña mencionó que en el primer apartado, Sandoval "nos conduce a una inmersión a  
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una inmersión a los cuestionamientos de Husserl, a la lógica psicológica decimonónica que discurría en torno al sujeto, delineando los fundamentos fenomenológicos para que filosofar fuese una ciencia rigurosa".

Agregó que Antonio Zirión resalta los rasgos más acentuados de la fenomenología en México y va a plantear las tareas pendientes. "Él dice que la fenomenología se considera un método más que disciplina, mientras Husserl la concibió como una disciplina para una filosofía científica".

Agregó que Ángel Xolocotzi rompe la construcción de la fenomenología por Husserl y su vínculo con Heidegger (Martin), además de que analiza el tratamiento de los fenómenos, para lo cual define lo qué es fenómeno y cómo se debe trabajar el fenómeno "no es sacar a la luz algo nuevo, sino darle luz a lo que ya está".


La participación de Ramón Chávez, continuó, es un estudio de Heidegger al campo de la estética, pues para él, Husserl no sistematizó una estética; sin embargo, dejó los elementos para que se pudiera trabajar sobre ella. "Plantea el ser de las cosas que es realidad y existe como parte del mundo de las cosas y del movimiento cinestésico, del cuerpo vivo. Establece que la cinestesia solo ocurre en cuerpos que se mueven, sienten y se orientan".

Añadió que María Dolores Illescas aborda el tiempo como forma y relación de los sujetos en la intersubjetividad, "analiza el yo soy, y yo soy en el otro y discute cómo puedo ser yo en el otro, cómo puedo percibir a partir del otro y a final de cuentas percibo en el otro, pero percibo a partir de mi mismo, porque es mi experiencia quien va a mediar la experiencia del otro, entonces es una discusión interesante, donde la empatía es un flujo de conciencia de temporalización temporalizante".

En tanto, Ricardo Laviada, académico de nuestra casa de estudios, quien moderó esta presentación, refirió que los autores del libro ofrecen una muestra atractiva de lo que se hace en México en estos temas y aunque los trabajos tienen cierta densidad, es por el rigor que es una forma de hacer filosofía".

"También hay un intento que mezcla historia de las ideas y una parte pedagógica, tratar de hacer en pocas páginas una síntesis de tradiciones filosóficas tan complejas como la fenomenología o la hermenéutica", finalizó.

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Para lograr una verdadera inclusión es necesario trabajar en equipo: escuela, alumno y familia, aseguró Amairani García Morales -licenciada en psicología con diplomados en psicología educativa, experiencia con niños y adultos con autismo, discapacidad intelectual y Síndrome de Down en el ámbito educativo y vida independiente- en el marco del Primer Ciclo de Conferencias sobre la Discapacidad, organizado por Miriam Fernanda Cuéllar Ramírez, estudiante de Ciencia Política y Administración Urbana de la UACM, con el apoyo de la Coordinación de Difusión Cultural y Extensión Universitaria.

"Considero que" -abundó García Morales, quien trabaja en el área inclusiva como monitora, en el Centro de Recursos para la Inclusión Educativa (Declic)-  "para logar una verdadera inclusión, se requiere de una verdadera educación inclusiva; es decir, un círculo donde se trabaja con la familia, sociedad y escuela. La familia es la primera escuela para todos, desde la familia se empieza a generar esta inclusión".

   Y tú, ¿cómo vives la discapacidad?
                                                                     Por: Margarita López

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"Como sociedad todavía nos falta mucho para lograr entender las diferencias, seguimos victimizando a las personas que presentan alguna discapacidad y esto no debe ser así; tenemos que aceptar que esas persona son iguales a los demás, que entienden reglas, que saben las  normas, es importante que, como sociedad, seamos sensibles para lograr entender todo lo que implica la discapacidad" enfatizó la ponente.

"Ya que si, como padres, no logramos entender ciertas conductas, al momento en que mandamos a nuestros hijos a la escuela, y se encuentran con alguien con alguna discapacidad, pueden llegar a ser crueles con ellos, porque no les hemos enseñado esta parte sobre las diferentes formas de comunicación y de aprender.  La educación incluyente es una aproximación estratégica, diseñada para facilitar el aprendizaje exitoso para todos los niños, niñas y jóvenes", continuó García Morales.

"La inclusión significa posibilitar a todos los y las estudiantes a participar de lleno en la vida y el trabajo dentro de las comunidades, sin  importar sus necesidades; una educación inclusiva analiza la influencia de las diferentes concepciones hacia la discapacidad presentes a lo largo de la historia humana y sus repercusiones en la educación ofrecida a las personas con discapacidad. Tenemos el caso de Declic, un centro educativo con más de nueve años de experiencia, especializado en educación e inclusión social, donde cada niño, niña y joven con dificultad en el aprendizaje puede desarrollar su potencial con las herramientas adecuadas", comentó García Morales, quien ha trabajado como terapeuta del aprendizaje en distintas instituciones y es proponente de hacer más inclusivo el aprendizaje en todos los niveles.
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